viernes, 29 de marzo de 2013

Nueva versión de formación e-learning




La Ecología Emocional ha sido creada para ser vivida, sentida y compartida es por ello que lleva acabo un proyecto de formación emocional virtual (e-learning). Con  dos cursos  diseñados para sentir, el primero , el "curso básico: Ecología Emocional" el cual nos permite conocer de forma sencilla y práctica la ecología emocional. Conociendo su metodología, y sus áreas de aplicación.A través de éste curso, seremos conscientes de nuestro mundo emocional.

El segundo curso virtual:La casa de las emociones” es un territorio afectivo donde conocerán los diferentes hábitats emocionales, especies emocionales y su correspondiente gestión.
La casa de las emociones funciona como un ecosistema emocional estimulante, protegido y sostenible, dentro de él están delimitados territorios afectivos con sus hábitats emocionales,en los que crecen diferentes especies emocionales como son: miedo –confianza, tristeza-alegría, ansiedad-ternura, generosidad-envidia, amor-odio, compasión-indiferencia, responsabilidad-culpa, celos-desprendimiento.Estas especies, aun siendo diferentes y en cierta medida, opuestas,  pueden vivir en equilibrio sin invadirse unas a otras. Siempre y cuando hagamos gestión de ellas.

Importante aclarar que estas especies emocionales crecerán en la medida que las sembremos, cultivemos y las cuidemos, que es lo que aprendemos con el curso.Ellas necesitan de espacios apropiados (hábitat-territorio), sus recursos (tiempo, energía, dedicación, y atención), y sus cuidados (gestión emocional).

Si algo me ha quedado muy claro con ambos cursos ,es que, somos los únicos responsables  de sembrar, abonar, cultivar y cuidar nuestra “casa emocional” y de  hacer gestión emocional de ella. 

Esto es apenas una mirada de lo que encontré en el proyecto e-learning de la ecología emocional; para conocer y profundizar más, les animo a ser parte de él este 15 de abril en su tercera edición sintiendo, viviendo y compartiendo la cosmovisión ecológica emocional.

Daniela García.

miércoles, 6 de marzo de 2013

CUARTA METÁFORA: CONSERVAS EMOCIONALES







Pan y una rosa
Una mañana llegó a las puertas de la ciudad un mercader árabe y allí se encontró con un pordiosero medio muerto de hambre. Sintió pena por él y lo socorrió dándole dos monedas de cobre.
Horas más tarde los dos hombres volvieron a coincidir cerca del mercado:
__ ¿Qué has hecho con las monedas que te he dado?—le preguntó el mercader.
___ Con una de ellas me he comprado pan, para tener de qué vivir; y con la otra me he comprado una rosa, para tener un para qué vivir.

La metáfora de las conservas emocionales representa la reserva de buenos momentos y vitaminas emocionales que guardamos en nuestra memoria. Son recuerdos de situaciones vividas gratificantes que hemos guardado y almacenado en nuestra memoria emocional para acudir a ellas en situaciones menos favorables como momentos de crisis y dificultad.
¿Qué hay en tu vida que merezca ser conservado? ¿Qué puede servirte de alimento emocional cuando por algún motivo hay escasez afectiva en tu vida? ¿Qué conservas emocionales puedes regalar a otras personas que las necesitan?...
Si bien es importante tener de qué vivir, es esencial para nuestra salud psicoecoafectiva tener un para qué vivir. Centrar nuestra vida en la satisfacción de nuestras necesidades más básicas no es suficiente para tener energía y motivos para vivir.
Todo lo bueno, estimulante, valioso y bello  que te llega puede grabarse en tu memoria emocional. Para hacerlo será preciso que estés atento y receptivo, vivas con consciencia cada momento presente y afines tu sensibilidad. Con todo este material puedes fabricar conservas emocionales y guardar en tu memoria todo lo bueno, noble y amoroso que llega a tu vida para poder apelar a estas reservas cuando tengas un día difícil, estés sin energía o te cueste ver lo positivo de la vida.
Estas reservas te ayudarán a superar momentos difíciles y también a emprender aquellos retos que te propongas .Actúan también como vitaminas emocionales (una sonrisa, un abrazo, un “te quiero”, dar las gracias, un refuerzo positivo, una mirada cálida, etc.) aportando una dosis extra de energía limpia, renovable y ecológica. Es importante que aparte de dártelas a ti mismo las proporciones a los demás para que ellos puedan fabricar muchos botes de conserva , contribuyendo así en la creación de un buen clima emocional .
PREGUNTAS PARA CRECER
¿Qué momentos felices recuerdas de tu vida?
¿Cuál es tu último recuerdo de momento feliz? ¿Qué aportaste de ti mismo para que fuera posible?
¿Qué cualidad o característica personal te ha ayudado más en la vida? ¿La aplicas a menudo?
¿Qué le agradeces a la vida? ¿Qué te agradeces a ti mismo?
Ejercicios para pasar a la acción:
Variedad de mermeladas: Puedes hacer diferentes conservas según el motivo tenemos:
·       Mermelada de mis buenos momentos
·       Mermelada de mis mejores momentos contigo
·       Mermelada de tus cualidades
·       Mermelada de agradecimientos a la vida
·       Mermelada de amigos
·       Mermelada de canciones motivadoras
·       Mermelada de frases o citas motivadoras
Extraído del libro: EMOCIONES : Las razones que la razón ignora. Mercè Conangla, Jaume Soler y Laia Soler Conangla. Ediciones Obelisco.